Hundimiento

Días de revisiones médicas, de pruebas, de hospitales. También de buena comida norteña y de frío. Se puede hacer mejor sanidad que la pública y a un precio civilizado. En buena parte es un problema de organización, de que el médico y todos los que le rodean sean personal contratado y el enfermo no tenga la idea de que aquello es suyo.

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Veo en la tele del hotel el ataque al barco de bandera turca. Imagino la ferocidad de la extrema derecha española: pacifistas, jejeje. Después sale esa desgracia de embajador que Israel mantiene en Madrid. Pienso en alguien como Ben Ami con su carácter de judío culto y liberal. Sí, el mundo se está emponzoñando cuando la gente aparta a personas como él o asesina a Rabin para acabar eligiendo a Netanyahu. Me lo dijo P.M. que lo conoce de cuando estuvo en Naciones Unidas. Las cosas aún pueden empeorar.

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La clínica está decorada con pinturas modernas. Hay incluso un grafitti en naranja fosforito. Un muestrario de lo que han sido los movimientos modernos de los últimos cuarenta años interpretado por artistas de tercera regional. Preferiría las paredes blancas, impolutas. A mí el vacío no me ofende, como tampoco el silencio; los prefiero a una mala imagen o una mala música pero entiendo que algo tienen que poner o la gente se sentiría desamparada. Y más vale que pongan eso, ofende menos que una mala pintura figurativa. Mejor así, que lo que fueron vanguardias cumpla su papel decorativo. No hay nada malo en el arte decorativo. Matisse, muy sobrevalorado por mi generación pues era inteligente y se explicaba bien -como si eso fuera bastante-, es un pintor decorativo. También lo fueron los Tiépolo o los grandes venecianos, mucho más complejos en todos los órdenes que el francés reduccionista.

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Tumbado en la cama, esperando, termino el librito de la Napoleoni. Se puede leer sin compartir buena parte de las cosas que afirma. Aún así quedan muchos hilos sugerentes de los que gustaría poder tirar para ver a dónde conducen. Lo mejor es lo bien que explica el asunto de las derivadas y la banca islámica a gente como yo.

 

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